En momias del antiguo Egipto se han encontrado evidencias de tumores cancerígenos, reveló Daniela Araiza Olivera, investigadora del Departamento de Química de Biomoléculas del Instituto de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El Papiro Edwin Smith, que data del año tres mil Antes de Cristo, menciona ciertas patologías y tratamientos e indica que para ciertos casos no había cura, señaló a Notimex la experta, en el marco de la Séptima Edición de la Fiesta de las Ciencias y Humanidades en la UNAM, en el Museo del Universum.

Apuntó que se considera que Imhotep es el autor de ese papiro, un texto médico egipcio, que contiene casi 100 términos anatómicos y describe 48 lesiones y su tratamiento.

Este erudito egipcio, cuyo nombre significa “el que viene en paz”, en realidad fue el primer médico de la historia y no Hipócrates, como se considera, a juicio de Araiza Olivera.

Detalló que Imhotep vivió en el antiguo Egipto entre 2690 y 2610 A.C. y a su fama de sabio y arquitecto se sumó la de médico, misma que le valió ser considerado por generaciones posteriores el Dios de la Medicina.

En sus tratados, consideró que las enfermedades y lesiones son de origen natural en lugar de castigos enviados por dioses o por espíritus o maldiciones; de hecho, Imhotep describió la aparición de tumores en hueso en el reino animal, lo que demuestra que el cáncer data de hace millones de años, concluyó la experta.

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