Por Fernando Galván.

Queda claro que las capacidades de Miguel Herrera como entrenador han quedado demostradas desde hace tiempo, es un tipo que sabe manejar la estrategia, sabe de motivación y aprendió a cerrar los partidos, su talón de Aquiles durante sus primeros años de entrenador.

Hoy en día se habla de la posibilidad de ir a Europa, más en concreto, el Betis de España, un conjunto de media tabla que lucha más por no descender que por aspirar a puestos europeos en la liga ibérica.

Herrera fue candidateado en “El Chiringuito”, programa español que generalmente se distingue por errar en sus predicciones del futbol de estufa y que pondera, como no, a lo que sucede con el Real Madrid y el Barcelona.
Acá tenés el programa:

Échale un ojo y te sigo contando.

De tal modo que el tema sobre la posibilidad de que “El Piojo” dirija en Europa se pone sobre la mesa y todos hablamos sobre ello, de nueva cuenta, más con el estómago que con argumentos, más con el deseo que con la realidad.

Herrera tiene múltiples fortalezas como entrenador, pero tiene un serio problema, la pasión, esa que lo hace sobrereaccionar con un gol, que lo hace intercambiar insultos e improperios con árbitros, jugadores y aficionados, y que le terminó por explotar en la mano con la agresión a Martinoli.

Del América al Europa, ¿a poco sí? Sígale leyendo.

Es una obviedad que el aficionado en México desea que sus entrenadores salgan al roce extranjero, no es posible que en un país en el que se aspire a ser un top cinco o diez en el mundo, sus entrenadores que dirigen o dirigieron fuera del país se pueda contar con los dedos de la mano.

Pero Herrera debe entender una cosa, allá, la imagen del entrenador es en extremo diferente, no solo entrena, sino que planifica todo lo que rodea al equipo, desde lo deportivo hasta lo económico.

Otro punto, y el más importante, es que allá la exigencia por los buenos resultados y sobretodo por defender el estilo de juego se dan desde el momento uno; habrá crítica, habrá enojos, habrá exigencia, y seamos honestos, este aspecto no es el que mejor caracterice al Piojo, es un punto débil y así se ha cansado de demostrarlo.

¿Te lo imaginas así?

Insistir, sería fantástico que vaya Herrera a probar suerte a tierras lejanas, pero tendrá que pagar el derecho de piso correspondiente, y quien quite que sea un parteaguas para que el entrenador mexicano también se revalorice y sobretodo, tenga más aspiración que dirigir en el futbol mexicano.

Gracias por tomarse el tiempo de leer esta columna, conversemos sobre ella, siempre con respeto y con pasión.

Fernando Galván
@Pepec_86