No se trata de consejos gratis para conseguir un “viaje”, sino más bien un efecto óptico explicado científicamente.

¿Recuerdas aquel rito en el que vas al baño, a media noche, sin encender la luz, y decir tres veces algún nombre en específico hasta esperar a que veas alguna revelación del otro mundo? Bueno, científicos han podido repetir dicho efecto, en lo que denominan la “ilusión del rostro extraño”.

La historia. En University of Urbino, en Italia, (de la mano de Giovanni B Caputo) se llevo a cabo un experimento en donde consistía en mirar al principio el rostro a través de un espejo, las condiciones eran de poca luminosidad. Los resultados era ver rostros desfigurados. Esto se debe a la presión sanguínea que aumenta sobre los ojos, además de que la visión periférica se pierde, por lo cual sumado a la tensión ocular genera una visión, que si a esto le sumamos las proyecciones inconscientes del sujeto, pues ya tenemos con que asustarlo por un buen rato.

Pero los muy atrevidos no pararon y querían indagar más allá de asustar a sus voluntarios. Ahora repitieron las condiciones, pero en lugar de hacer mirar al espejo, los hacían mirar uno al otro: esto para comprobar si las proyecciones se repetían, se sincronizaban o qué. La respuesta fue interesante, cada quien revelaba ver una desfiguración en el rostro del otro de forma muy personal, “arquetípica” sugieren los investigadores. Así también la ilusión se acrecienta a diferencia de mirarse a través del espejo. Por otra parte notaron que en algunos voluntarios, la sincronización era tal, que ambos podían tener una visión con más puntos en común.

¿Quieres intentarlo? El experimento consistía en un lugar con muy poca luz, esto para forzar los ojos y dilatarlos, además de mirar fijante los ojos de la otra persona durante más de un minuto (en el experimento fueron de 10 minutos). La sincronización con el otro rostro, con la perdida de visión periférica y la propia desincronización del cuerpo ajeno, pueden hacerte creer que estás ante un ser del otro mundo.